Los Hermanos Mossi Sorto

Cesar Mossi Sorto

 Cesar, el mayor de todos, se graduó de Profesor y Bachiller en Ciencias y Letras en La Escuela Normal de Occidente ubicada en La Esperanza, en el año de 1945, logrando culminar sus estudios y conservar sus amigos de entonces que aun guardan recuerdos de sus andanzas, amores y diversión de aquellos bellos años de juventud. Entre sus compañeros están Chemita Palacios, Marquitos López, los hermanos Ayala ya fallecidos y varias compañeras, todos difíciles de enumerarlos, quedando guardados los recuerdos de una amistad imborrable en su memoria. Inició sus estudios en la Universidad Nacional de Honduras, empezando la carrera de medicina, y retirándose en el segundo año, pues logró un pequeño trabajo en el ministerio de Relaciones Exteriores de Honduras, y de allí le nació el interés por la carrera diplomática, logrando posteriormente un trabajo en la Embajada de Honduras en Venezuela, que le sirvió para hacer sus Estudios de Derecho Internacional en una universidad de aquel país donde se gradúo.


Posterior a su graduación fue ascendido y desempeño un trabajo más sobresaliente en la Embajada de Honduras en Venezuela, en donde su desempeño fue ampliamente reconocido por nacionales y venezolanos.


Fue precisamente en Venezuela, donde conoció a la que sería su futura esposa, señorita Eucaris Aparicio, contrayendo nupcias con ella, en aquel país en 1954. Fue un acontecimiento muy festejado y dejó gratos recuerdos a los contrayentes y toda su familia.
Después de estar en Venezuela, desempeñó el cargo de Vice Canciller de Honduras, puesto en el cual sobresalió por su honradez y entrega al trabajo, hasta que vino el fatídico golpe de estado contra el orden establecido en al año de mil novecientos sesenta y tres, siendo Presidente  de Honduras, el Dr. Ramón Villeda Morales. Producto de este cruento golpe de los militares en Honduras, acompañado por varios civiles que auparon esta acción, le ofrecieron quedarse como Canciller, sin embargo, dado su entereza y fiel a sus principios y al partido  liberal, al cual pertenecía, declinó la posición que se le ofreciera.
Fue en la década posterior, exactamente en el año de 1961, habiendo llegado a canciller de la republica el conocido abogado Cesar Augusto Batres Galeano hombre de muchas virtudes y conocimiento de su profesión,  quien le ofreció desempeñarse como embajador ante los gobiernos de Japón y China, Taiwán, donde estuvo alrededor de cuatro años, siendo siempre recordado por la labor que realizo a favor de Honduras en dichos países.

Producto de ese matrimonio, nacieron cuatro hijos, habiendo logrado todos culminar sus estudios universitarios, tanto en Venezuela como en otros países.

El hijo mayor, de nombre Cesar Augusto es ahora un Abogado de mucho nombre en Venezuela y tiene en Caracas un despacho de abogados en donde atiende asuntos relacionados con su especialidad.

Perla del Valle, una talentosa hija, que brilló por sus altas notas en sus estudios universitarios, se desempeño con mucho éxito en la Cámara Venezolana Japonesa en Venezuela. Tiene una hija que vive en los Estados Unidos de América.

Soraya, se graduó en Japón en temas relacionados con el Comercio y Mercadotecnia, habiendo posteriormente desempeñando cargos importantes en la empresa privada, en donde tenía que viajar mucho por varios países de América del Sur, lo que tuvo que interrumpir por haber dado a luz una hermosa niña que comprometía su estadía y la obligaba a mantenerse más tiempo en Venezuela. Ahora es una empresaria que tiene su propio negocio.

Irene Margarita, la menor de las hijas, mantenía el record de mejor estudiante en el colegio de Japón, lo que le ha servido para desempeñar trabajos importantes en la empresa petrolera venezolana, lo que abandonó para dedicarse a la crianza de sus pequeñas hijas, producto de su unión con el empresario Carlos Tejera.

Cesar vive actualmente en Venezuela, donde fijo su residencia, ahora que está retirado de las actividades, disfrutando sus hijos y nietos, acompañado de su querida esposa Eucaris. Siempre como hermano mayor, fue y ha sido un consejero de sus hermanos menores que aunque lejos de él siempre mantienen un vínculo a través de las modernas comunicaciones que hoy existen.

Amilcar Mossi Sorto

Amílcar, más conocido como Amilcarito, es el segundo hijo quien se adelantó a todos sus hermanos, al camino eterno que todos tendremos que recorrer más temprano que tarde. El estudió en La Esperanza Intibucá, donde se graduó de maestro de escuela primaria en el año de 1946, posteriormente se traslado a Gracias, Lempira, a estudiar  bachillerato, que le permitiera seguir sus estudios de Ingeniaría Civil en la Universidad Nacional de Honduras, graduándose en el año de 1959

El fue el más alegre de todos los hermanos, siempre mantenía la sonrisa y la broma a flor de labio, era un compositor nato y le encantaba tocar la guitarra. Dejo un legado de dos canciónes para Marcala, que lo vio nacer, estas son “El Marcalino” y “El Manzanal” las que se escuchan en todos los barrios de aquel inolvidable pueblo. En la escuela primaria y secundaria dejó gratos recuerdo entre todos sus compañeros que lo apreciaban por su compañerismo y la  alegría con que manejaba todas sus cosas. Desempeño con mucho éxito sus labores de Ingeniero, habiendo recorrido toda Honduras, rompiendo y surcando los cerros y montañas para abrir nuevos caminos, obras que perduran como un recuerdo de su buen trabajo. Fue, como dije anteriormente, muy alegre y amigable, y en ese camino, conoció  muchas mujeres hermosas, pero fue hasta que conoció a Olga Cáceres,una mujer consentida, por ser la única mujer entre sus hermanos, que la mimaban y cuidaban mucho por lo que se puso un poco serio y entabló un noviazgo que terminó con su soltería, habiendo contraído matrimonio en el año de 1956.

Producto de ese matrimonio, nacieron cuatro varones muy gentiles, Cesar Amílcar, Ricardo, Julio Roberto y Germán. Todos ellos, fueron formados en la universidad y cada uno de ellos ha sido el arquitecto de su propio destino, guiados por supuesto por su padre y madre que se dedicaron a cuidar de ellos.

German Mossi, Cesar Mossi, Perla, Dante, Dafne, Ricardo Mossi

Cesar Amílcar, el mayor, se graduó de Ingeniero Civil y trabaja en los asuntos relacionados con la Ingeniería, siguiendo los pasos de su padre. Ricardo, el segundo, se graduó en Administración de Negocios, pero se ha dedicado más que todo, al cuidado de su madre, quien ha quedado sola, después de haber partido su padre a los caminos sin retorno.

Tito, como cariñosamente, se le llama, es  Arquitecto de mucho éxito y se dedica principalmente a la construcción de viviendas, tanto para la clase media como a las de interés social. German, graduado de Ingeniero Industrial, se ha dedicado a las labores bancarias, inclinándose por la carrera de seguros, y actualmente es un alto ejecutivo de una institución bancaria de mucho prestigio en el país.

Cada uno de ellos, tiene su propio hogar y ha despuntado, igual que ellos, con mucho éxito, en la guía de sus hijos, todos en formación. Sus esposas, mujeres dedicadas tanto a sus labores profesionales, han logrado desarrollar sus propias empresas o trabajan con mucho ahínco y profesionalismo en las labores que han escogido. Son un verdadero ejemplo para sus hijos.

Mario Mossi Sorto

Mario, el tercer  varón de la familia de los Mossi Sorto, se graduó de Ingeniero Civil. Antes de eso, viajó por Italia habiendo culminado labores en la FAO, y siempre inquieto, logró también obtener una especialización en el área de siembra y cultivo del café.


Con su profesión de ingeniero, ha logrado llegar a ser muy respetado, ha construido una serie de proyectos, principalmente en el área de infraestructura  urbana, y en especial de vivienda. Dueño de su propia empresa. La dedicación y esmero con que trabaja ha hecho que se le busque para trabajos de gran responsabilidad. Su vida profesional y empresarial en el campo de la ingeniería es realmente un ejemplo para su familia que se siente orgullosa de su trayectoria. Desempeñó trabajos arduos siempre en este campo, no solo en Honduras sino también en los Estados Unidos de América.


Fue, precisamente en la nación del norte, donde conoció a la que hoy es su esposa. Originaria de San Pedro Sula, estudió en los Estados Unidos de América en la ciudad de Washington, habiéndose graduado en el área de la Biología.


Mario, siempre alegre y de aparente serenidad, caminó por la senda de la vida, conociendo y departiendo con amigas que le llevaron a disfrutar su juventud, pero fue en Washington, en donde vino a caer en los brazos de Leslié, una mujer de mucho trabajo y dedicación, que puso su hombro para que Mario pudiera junto con ella alcanzar el objetivo de mejorar, como lo han hecho hasta ahora. En su carrera por la vida en Tegucigalpa, nació un varón que se llama José Martín, y que vino a conocer hasta hace relativamente poco, pues se radicó en los Estados Unidos, es piloto y mecánico de aviación, y tiene 4 hijos.

Fruto del matrimonio de Mario y Leslie, nacieron tres encantadoras hijas, María Gabriela, más conocida como Gaby, Cristina María conocida como Tina, y la menor llamada Claudia María.

Todas las hijas estudiaron en la Escuela Internacional de San Pedro Sula. Posteriormente las mayores se fueron al exterior para realizar estudios superiores.

Gaby, se fue a estudiar la Universidad de Georgetown, en donde obtuvo el título de Relaciones Internacionales y posteriormente culmino varios estudios de postgrado en temas de desarrollo económico a la Universidad Complutense de Madrid y el Instituto de Estudios Sociales de La Haya. Posteriormente esto le valió para trabajar en varias universidades y organizaciones internacionales. Ahora, se dedica a la consultoría en la materia, y le gusta la política de los Estados Unidos, en donde ha llegado por medio de la voluntad popular a desempeñar cargos en el municipio donde vive, en la ciudad de Washington, DC.

Tina, se graduó en la Universidad de George Washington, en el área de Ingeniería Eléctrica y de Sistemas, habiendo obtenido notas sobresalientes, que le sirvieron de base para hacer trabajos especializados en varios países del mundo, todo esto por encargo de la Agencia Internacional de Desarrollo de los Estados Unidos de América. Actualmente tiene una exitosa firma consultora que hace estudios relacionados con su carrera. Tiene una niña muy inteligente Isabella Marie Rhein Mossi. Actualmente vive con su esposo en Washington, DC.

Claudia, estudio alemán en Austria y posteriormente estudio pedagogía para maestras bilingües en la Universidad Pedagógica Francisco Morazan. Actualmente tiene un hotel de montaña en la ciudad de La Esperanza, Intibucá, Honduras, el cual maneja junto con su esposo. Este lugar es especial para aquellas personas amantes de la naturaleza y que desean encontrar un oasis de paz  y tranquilidad para meditar, leer y escribir. Verdaderamente, Claudia le ha dado un toque de distinción y elegancia a dicho lugar. Mario y Leslie, han también encontrado en este rincón, un sitio que les permite desarrollar sus actividades, sin prisas y con la calma que las personas desean en los años de la madurez y sosiego.

Mauricio Mossi Sorto

Mauricio, el menor de los hermanos varones, más conocido en la familia como Ticho, como se mencionó anteriormente, nació en La Esperanza, y pasó su niñez y estudios de primaria en este maravilloso pueblo, del cual guarda los mejores recuerdos de su infancia. Posteriormente lo mandaron a la capital de la república, Tegucigalpa, en donde arribó para realizar estudios de Contaduría Pública.

La llegada fue marcada por un cambio, porque  venía del interior de la república, en donde apenas acababan de llegar los vehículos terrestres, a una ciudad en donde todo le parecía enorme y por supuesto sorprendido de tanta gente y con costumbres totalmente diferentes.  Mauricio aun recuerda el traje nuevo confeccionado por su padre para que llegara vestido con las mejores galas a la capital, traje que guardo con mucho cariño. A la llegada a la pensión en el Barrio La Hoya de Tegucigalpa, el hijo de Doña Toya, la dueña del negocio, le dijo: “mejor cambiate ese pantalón que te queda feo”, por supuesto ese comentario le llenó de enojo y de frustración.

Mauricio, ha sido siempre el más introvertido y su tendencia ha sido de tener pocos amigos, mas sin embargo los ha conservado a lo largo de sus años.

Pasada esa experiencia, estudió en el Instituto Central de Varones, los primeros tres años, en donde existía una disciplina férrea y utilizaba  uniforme militar. Si era duro el colegio y realmente enseñaban bastante y aún recuerda a sus profesores, Corbatín, Samuel Zelaya, Chabelita Sequeiros y muchos más que tenían el don de la enseñanza. Los últimos dos años los pasó en el Instituto Morazán, de reciente creación, que fue fundado para estudiar por la noche. Fue el primer graduado de Perito Mercantil y Contador Público de ese colegio en el año de mil novecientos cincuenta y cinco. Esto le permitió iniciar desde muy joven a trabajar en el día en lo que hoy se conoce como la Dirección General de Tributación, habiendo entrado como conserje y llegado a la posición de auditor. Era jefe de esa institución el señor Gabriel Mejía, padre de Leslie, quien realmente tenía a esa institución trabajando como un reloj. Era un orgullo trabajar en ese lugar. Posteriormente, siguió sus estudios en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, donde se graduó de Licenciado en Ciencias Económicas en el año de mil novecientos sesenta y tres.

Mientras realizaba estudios finales de su carrera, se encontró con la mujer que sería la compañera de su vida y que con sacrificio le acompañó para que pudiera seguir estudios superiores en la Universidad Nacional de Ingeniería del Perú, permaneciendo en aquel país los años 1964 y 1965.

Emilia, una mujer descendiente de un hogar de muchos hermanos y hermanas, siempre se distinguió por ser la líder de la familia, a pesar de no ser la mayor de todos ellos. Contaba en esa época con corta edad igual que Mauricio, pero su carácter, hermosura y determinación a alcanzar sus objetivos, hizo que se formara un hogar sólido y hoy a estas alturas ha superado los cincuenta años de matrimonio.

De este matrimonio nacieron  Mauricio, Karla, Dante y Mario, todos ellos mayores de edad y encaminados por la ruta del  destino que ellos mismos han buscado.

Mauricio, desde pequeño, se distinguió por el estudio y dedicación a la investigación, fue un niño inquieto, buscando siempre la explicación de las cosas que veía y se le presentaban en la vida. Estudió su secundaria en la Escuela Evangélica, en donde le imprimieron la seriedad que siempre le ha caracterizado. Se distinguió desde pequeño en sus estudios. 

Se graduó de Ingeniero Eléctrico en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras a los diecinueve años de edad. Después de algunos años de trabajo en Honduras, se fue a Alemania y a España a realizar estudios superiores en el área de Comunicaciones, logrando coronar con el éxito de siempre sus estudios, lo que le valió para colocarse en España en trabajos de la Ingeniería de Comunicaciones, en donde existe una competencia muy fuerte en los trabajos, pero que dado su empeño lleva ya muchos años residiendo en aquel país, que él ha elegido como su segunda patria.

Fue  en la madre patria donde conoció a Yolanda, mujer agraciada y profesional de la ingeniería, con quien se casó y formó un hogar producto del cual nació una hija llamada Lucía, que lleva los pasos de sus  padres como excelente alumna y además agraciada señorita.

Karla Margarita, estudió en el Instituto Sagrado Corazón de Jesús, en Tegucigalpa, y posteriormente siguió estudios superiores en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, habiéndose graduado de Ingeniero Mecánico Industrial. Karla aun recuerda su primer día en la UNAH, en donde la acompañó su mama y le pedía que no la dejara sola, era un mundo nuevo y una experiencia aterradora en su primer día.
Después de su graduación, en el mes de agosto de mil novecientos ochenta y ocho se trasladó a los Estados Unidos de América, para perfeccionar el idioma ingles y seguir estudios superiores en la universidad de Old Dominion de Virginia, en donde llegó a obtener su doctorado en Ingeniería Mecánica con especialidad en Mecánica de Fluidos en el año de 1998.
Mientras estudiaba, también trabajaba, logrando una gran experiencia en su campo, lo que la llevó a trabajar en empresas especializadas en la investigación y donde además de adquirir conocimientos especializados, le servía de sustento para su estadía en aquella nación. En vista de los experimentos que llevó a cabo con piezoeléctricos, laboró en la agencia internacional del espacio NASA, como consultora en colaboración con la universidad. Posteriormente pasó a desempeñarse como profesora en la Virginia Commonwealth University (VCU), en donde actualmente desempeña el cargo de profesora asociada, encargada del Departamento de Ingeniería Mecánica y Nuclear. El programa de Ingeniería Nuclear es el primero que otorga el estado en una universidad de Virginia.

Karla se casó en aquella nación y nació su hijo que se llama Dante Mossi Castle, y que son los ojos y la adoración de su madre. Dante tiene ahora cinco años.

Dante, es el tercero de los hijos, y al igual que sus hermanos mayores, desde su niñez mostró inclinación al estudio e investigación. Realizó sus estudios secundarios en el Instituto San Miguel, en donde se distinguió por sus altas notas. Posteriormente, realizó estudios de Ingeniería Eléctrica, habiendo obtenido la medalla de oro como mejor estudiante. Se graduó con veinte años de edad en el año de mil novecientos noventa ochenta y nueve.  Después, en el año 1990, aplicó a una beca otorgada por la fundación Fullbright, que le permitió estudiar en los Estados Unidos de América, habiendo obtenido el grado de Doctor en Economía. Como hombre estudioso, ha decidido gozar su soltería y sentirse así libre para viajar y ver otros mundos para aplicar su aprendizaje a sus labores, ya que su pasión es hasta ahora lograr cada día un mejor desempeño. Por sus elevados estudios y dedicación al trabajo, ostentó posiciones importantes en la Comisión Nacional de Comunicaciones, el Banco Mundial en Honduras y ahora se desempeña como Representante del Banco Mundial en Paraguay, después de haber permanecido tres anos en Ghana, obteniendo una alta calificación por su alto desempeño.

Mario, el menor de los hermanos, es estudioso como sus hermanos, pero a la vez inquieto e inclinado a los deportes y los negocios. Estudió en el Colegio San Miguel y después realizó estudios superiores en la UNAH, habiéndose graduado de Ingeniero Mecánico e Industrial. Posteriormente siguió haciendo estudios en los Estados Unidos de América, habiendo obtenido su maestría en Ingeniería y otra maestría en Negocios en el ano de milnovecientos noventa y siete.


Congruente con su forma de ser, formó su propio negocio relacionado con el deporte, es así que se dedica a lo relacionado al ciclismo de montaña y “Downhill”, habiendo introducido al país este deporte en forma profesional, donde muchos jóvenes ahora gozan de este hermoso deporte.

Se casó con la guapa señorita Jessica Handal, mujer muy preparada con estudios universitarios superiores en los Estados Unidos y trabaja en negocios de familia.

Esta pareja ha dado a luz dos hermosos varones, uno llamado Mario y el otro  Daniel, ambos pequeños que son la alegría que acompaña a sus padres y abuelos en Honduras.

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03.06 | 00:53

A PRINC. DEL SIGLO XX VINO A CÓRDOBA, ARGENTINA UN PINTOR EGRESADO DE LA ACADEMIA ALBERTINA DE TURÍN LLAMADO HONORIO MOSSI.TENGO OBRAS DE
ÉL QUE PRETENDO VENDER

...
08.09 | 16:14

Queria mucho a Norma, mujer inteligente y valerosa, le encantaba servir a los demas. disfrutamos de muchas actividades juntas.

...
08.09 | 16:10

yo conocí a Don Amilcar y Doña Tina. Mis abuelos eran vecinos de ellos en Comayaguela. lindas personas!

...
28.09 | 08:10
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